La música tiene un poder único: puede cambiar el estado de ánimo en cuestión de segundos. Hay canciones que, sin importar las circunstancias, logran iluminar un día gris y recordarnos que la alegría también se construye desde lo cotidiano. “En privado” es una de esas piezas.

Con un carácter rítmico contagioso y una cadencia que invita al movimiento, la canción se convierte en un respiro frente a la rutina y la melancolía. Su estructura está pensada para ser disfrutada tanto en soledad como en compañía: basta con escuchar los primeros compases para que el ánimo se eleve y surja la necesidad de acompañarla con un gesto, un baile o simplemente una sonrisa.

Lo valioso de “En privado” no radica únicamente en su ritmo fresco y dinámico, sino en la capacidad de recordarnos que la música puede ser un refugio emocional. Es una pieza que transmite vitalidad y optimismo, que rescata la idea de que incluso en un día difícil siempre hay espacio para una pausa alegre.

Recomiendo escucharla con la mente abierta y el corazón dispuesto, especialmente en esos momentos en los que el cansancio o la tristeza parecen imponerse. Porque hay canciones que no solo se oyen: se sienten, y “En privado” pertenece a esa categoría.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tendencias